martes, 24 de febrero de 2009

Jerez de los Caballeros


La Ciudad de Jerez de los Caballeros, cercana a Portugal, es sinónimo de Historia y de Arte. Ya desde etapa neolítica encontramos la zona habitada, y a tiempos prehistóricos pertenecen los diversos monumentos megalíticos que pueblan en las inmediaciones de Jerez, entre los que destaca el “Dolmén de Toriñuelo” y los de las dehesas de Palomilla y Valcavado y diversas tumbas antropomorfas.

En época romana la encontramos bajo dos nombres: Caeriana y Fama Iulia Seria. Debió ser, sin ninguna duda, un pueblo importante, cercano a la Vía de la Plata que unía, en este trayecto, Itálica con la importante Emerita Augusta que era cabecera y capital de la Lusitania. De esta etapa, y de la presencia romana en Jerez, se conservan la Calzada del Alto del Empedrado, Los Mosaicos de la Villa del Pomar, el llamado Puente Viejo, así como diversas inscripciones y estelas, votivas y funerarias, que hacen mención a estos jerezanos romanos y sus ilustres familias (Los Julia, los Helvia, etc), igualmente encontramos restos de cipos y miliarias.

La presencia Hispano-Visigoda está documentada gracias a lápidas funerarias, principalmente de los siglos VI y VII, necrópolis en San Blas de las Ciervas y sabemos que fue consagrada, en este período, una iglesia encomendada a Santa María.


Xerixa será llamad a por los islámicos, que pronto la guarnecen y la defienden con la creación de una alcazaba, y así la encuentran y reconquistan las huestes del último Rey Leonés, Alfonso IX, en 1.230, el mismo que conquista Badajoz al último reyezuelo pacense, Abenur. Bajo el nombre de Xeres, o Villa de Xeres, es cedida a la Orden del Temple, para su repoblación. Dichos Caballeros, reforzaran las defensas de la villa con la construcción de la muralla, el castillo que vendría a sustituir al Alcázar mahometano y la construcción de la Iglesia de S.Bartolomé (Patrón desde entonces de la ciudad, y con una esplendida decoración barroca en su portada, churrigueresca, realizada con barro vidriado), que será uno de los cuatro centros parroquiales que podemos encontrar en su recinto urbano (los demás son S.Miguel, de la Orden de Santiago, Sta.Catalina y la mencionada Sta.Maria visigótica). La presencia templaría se diluye a partir de 1.312, año en el que la Orden es disuelta por el Papa Clemente V a instancias del rey francés Felipe IV el Hermoso. Tras este suceso, Jerez pasa a manos de la Orden de Santiago.

Tras un período de esplendor durante el S.XV, encontramos que la ciudad sufre los asedios y sitios propios de las guerras con Portugal (S.XVII), de Secesión (S.XVIII) y de Independencia (S.XIX), hasta llegar al S.XX con todas las características propias de nuestra Extremadura de índole rural.


En nuestra visita a Jerez de los Caballeros, por sus intrincadas e irregulares calles que nos rememoran tiempos islámicos por sus trazas, encontramos gratas sorpresas artísticas: Iglesias, ermitas, conventos y diversos edificios históricos se dan cita en Jerez.


Interesante es visitar su Castillo y su Alcazaba mahometana, donde encontramos la Parroquia de Santa Maria, que como ya he comentado, es el templo más antiguo de Jerez, concretamente del S.VI son sus orígenes, la Torre Sangrienta de los Templarios, último reducto de los mismos en su resistencia final y el Parque de la Moreria, seguidamente su recinto amurallado, coronado con hasta 18 torreones, donde destaca la Puerta de la Villa (que recuerda con su entrada en recodo a la Puerta del Capitel de la Alcazaba pacense) y la Puerta de Burgos, defendida por una recia torre semicircular, supervivientes dichas puertas de entre otras tantas que existían en el lienzo amurallado, para ir, poco a poco, internándonos en las calles de Jerez y descubrir magníficos palacetes (Rianzuela, La Casa Consistorial del S.XVI, Selvalegre o la Casa del Conquistador Vasco Núñez) y ermitas como la de S.Roque, la de la Vera Cruz o la de Santiago, cuyo alzado resume la arquitectura popular jerezana…


lunes, 16 de febrero de 2009

El Baluarte de Trujillo: Su Castillo.



…Sobre un cerro granítico, con un cielo coronado de cigüeñas, baluarte que fue romano, godo, árabe y cristiano, se levanta el castillo de Trujillo, en buen estado de conservación, visitable en gran parte a través de su adarve y de recios merlones y almenas medievales con vestigios árabes, donde destaca una hermosa puerta califal de arco de herradura. Sus murallas se adaptan al terreno, y aunque sus lienzos son regulares, no es difícil percibir la influencia árabe que tuvo en sus trazas.

Ciudad de larga historia y cuna de cientos de conquistadores que dejaron su legado, y sus nombres, en el Nuevo Mundo: Pizarro, García de Paredes, Orellana… Con ese nombre, “Cuna de Conquistadores”, recibe Trujillo al visitante que pronto quedará maravillado por todas las bellezas, monumentales y artísticas, que guarda esta noble villa.

Lo ideal es callejear y descubrir, una a una, poco a poco,

las diversas joyas y tesoros que alberga esta ciudad, sus murallas, sus puertas (destaco la de Coria y la de San Andrés). Partiendo de su núcleo originario, de su castillo, comprobamos la importancia militar que tuvo el enclave, fuertemente fortificado por los árabes, cristiano desde casi principios del S.XIII (1.232), por la presencia de sus alcázares, numerosos, pertenecientes a antiguas familias de tradición militar, muchas de ellas participantes en la reconquista: Así pues, encontramos el Alcázar de los Altamirano, Bejarano, La Casa Fuerte de los Escobar, el Alcázar de Luís de Chaves…

Construcciones que comparten su aspecto de fortaleza, de edificios castrenses defendidos por fuertes torres con aspilleras, escudos y blasones, con la estética renacentista de palacio y residencia señorial. Destacables son, igualmente, las torres del Alfiler y la de Vargas.

Pero Trujillo no se acaba con su Castillo, este es el punto de inicio que proponemos para comenzar la visita a la ciudad, Trujillo también es su Plaza Mayor, famosa por albergar la estatua ecuestre de su vecino más ilustre, Francisco Pizarro. Es también el Palacio de Vargas-Cárvajal, La Alberca (antiguos baños romanos), la Iglesia de Santa María…

Hay mucho Arte del que disfrutar en Trujillo, nuestra propuesta y sugerencia es que lo descubras con la ilusión y ánimo del que se adentra en la Historia…

jueves, 12 de febrero de 2009

Fuente de Cantos: Un pueblo volcado con Zurbarán.


… Lo que más llama la atención al visitante al llegar a Fuente de Cantos y recorrer sus calles, es la cantidad de referencias que el pueblo dedica a su vecino más ilustre, que no es otro que Francisco de Zurbarán.


Aunque no hay obras del pintor en la localidad, (en Extremadura encontramos obras en el Monasterio de Guadalupe, en la colegiata de la Candelaria de Zafra y en la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada de Llerena, donde podemos admirar un magnifico Cristo en la Cruz sobre fondo neutro, de referencias tenebristas…), si que podemos encontrar en Fuente de Cantos continuas alusiones al pintor.


Es llamativo poder observar desde nombres de empresas y tiendas, calles, plazas y paseos, así como trofeos deportivos, que hacen continua alusión al genial pintor extremeño del Siglo de Oro español.


Así, en nuestra visita a Fuente de Cantos, podemos observar la escultura de bronce del pintor en el parque que lleva su nombre, obra del escultor extremeño Aurelio Cabrera, y en la que aparece portando pinceles y espada, a lo hidalgo, algo que no llegó a ser. Como curiosidad decir que dicha escultura tiene su hermana gemela en la Plaza de S.Andrés de Badajoz, que también acoge con mimo a dicho pintor. Igualmente también podemos encontrar un busto del pintor en el centro de Información Cultural, obra del artista Pedro Castaño y una placa conmemorativa de finales del S.XIX, en la misma puerta del Ayuntamiento.


En la Parroquia de Nuestra Señora de la Granada, que lleva el mismo nombre que la llerense, se conserva la pila marmórea bautismal del pintor, de ecos renacentistas y en su archivo, su partida de bautizo y confirmación.


Llegados a la Plaza de Manuel Carrascal encontramos la que fue la casa familiar paterna, de recia construcción, de dos plantas, pero su lugar de nacimiento lo hallamos en la que es su actual Casa Museo, en la calle Águilas, recreada como una vivienda del S.XVI-XVII, donde el visitante puede observar copias de cuadros y objetos y utensilios propios de la etapa y que solían estar presentes en la obra del artista.


Por si ello no fuera poco, existe un Centro de Interpretación zurbarenesco en lo que es el albergue de la Junta de Extremadura, antiguo convento de S.Diego, donde a través de paneles explicativos nos acercamos a la vida, obra y lazos de Zurbarán con Fuente de Cantos.


Es imposible visitar Fuente de Cantos, y no salir impregnado de Zurbarán hasta los huesos, merece la pena pues visitar la localidad y comprobar in situ el cariño y admiración que la población le tiene al gran hito pictórico.

lunes, 9 de febrero de 2009

La Alcazaba de Badajoz



La Alcazaba de Badajoz, la más grande de Europa, debe sus orígenes a la propia fundación de la ciudad, en 875 d.c por parte del muladí Ibn-Marwan.


Badajoz es uno de los escasos y raros ejemplos de ciudad fundada ex-novo por los musulmanes, y debe dicha fundación a los diversos conflictos que mantenía el muladí con el Emir Mohamed I. Con el fin de mantenerlo controlado, el emir otorga a Marwan el permiso para establecerse en un pequeño cerro, llamado el de La Muela, a escasos metros del río Guadiana, y fundar una ciudad en la que este pudiera asentarse con sus huestes.

No contento con una, ni convencido de la seguridad que le pudiera dar en un futuro conflicto, Marwan funda dos ciudades, hermanas de padre, Badajoz y Marvao en el Alentejo Portugués, que se llevan dos años entre sí.

Aunque el primer recinto fortificado fue realizado con tapial y maderas, será en época taifal cuando Badajoz adquiera importancia como capital de reino (S. XI-XII), y por ello se reforzaran sus murallas, respetando las trazas y la planta original de Marwan. Podemos observar, a partir de este periodo, la presencia de mampostería y ladrillo, y ocasionalmente también se reutilizarán restos romanos en su construcción.


La alcazaba será de nuevo remodelada bajo la autoridad de los almohades, que refuerzan aún más sus muros ante el avance cristiano. Le añaden un doble muro o muralla defensiva, la barbacana, y añaden torres adosadas y puertas, una de ellas, la del Capitel, en recodo, ejemplo muy interesante y raro en la Europa Occidental de arquitectura militar defensiva.

Otro elemento que llama la atención de dicha alcazaba es la presencia de una torre albarrana, o torre adelantada, que se despegaba de la muralla, por su zona más vulnerable, conocida como Torre de Espantaperros. Pocos saben que es la hermana mayor de la conocida Torre del Oro sevillana.

Esta es más esbelta, no tan recia, de planta octogonal y se comunica con la muralla a través de un estrecho corredor, actuaba de torre vigía y actualmente se encuentra rematada por un campanil mudéjar.


Igualmente se sabe que dicho recinto poseía un ramal, que partiendo de la muralla, llegaba hasta la orilla del cercano río, protegiendo el acceso al agua en caso de asedio, aunque desafortunadamente no se conserva dicho ramal.


Actualmente, la alcazaba de Badajoz alberga el Museo Arqueológico Provincial, antiguo Palacio (donde se conservan interesantes restos), la facultad de Biblioteconomía y Comunicación Audiovisual de la Universidad de Extremadura y la Biblioteca General de Extremadura, antiguo hospital militar.


Merece la pena la visita, sin duda, a una de las alcazabas más antiguas de Europa Occidental.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Representaciones Esquemáticas en el Parque Natural de Monfragüe (Cáceres).




En diversos lugares de la geografía extremeña podemos disfrutar de la existencia de pinturas esquemáticas, en abrigos montañosos que bien pudieron servir de lugar de reunión o de vivienda momentánea para grupos de pastores seminómadas encuadrados dentro del Neolítico Final, Edad del Cobre y en la primera etapa de la Edad del Bronce.

Ejemplos los encontramos en la Sierra de Villuercas, Alange, Albuquerque, Hornachos, la zona de los Barruecos…

Pero, sin duda, son las del Parque Natural de Monfragüe (relacionadas con las de Las Villuercas) las que más llaman la atención, por su enorme cantidad y calidad de las mismas y por encontrarse en un marco excepcional, bello en su conjunto, en plena naturaleza.

Conocidas por Lope de Vega, que ya en el S.XVII hacía mención a las representaciones de cabras de los canchos extremeños, y estudiadas por el incasable y afamado abate Henri Breuil a comienzos del S.XX, se conocen centenares de representaciones esquemáticas asociadas en diversos grupos, que difícilmente pretenden narrarnos algo, sino más bien, indicarnos la firme presencia humana en el lugar a través de formas humanoides, de distintos animales reconocibles de la zona y de un gran número de esquematizaciones imprecisas, geométricas, simbólicas y de carácter abstracto (barras y puntos para representaciones humanas, especie de seres ramiformes, etc).

Entre las diversas pinturas esquemáticas que vamos a encontrar en nuestra visita por la zona, podemos distinguir escenas de caza (pigmentaciones en rojo y en negro) de humanos en forma de “T”, o que con las extremidades, brazos y piernas, completamente abiertas, quizás expresando una idea de movimiento, presencia de ciervos, árboles esquematizados, perros… Igualmente, en los grupos podemos distinguir una jerarquía en el tocado de algunos personajes, en su tamaño…

lunes, 2 de febrero de 2009

Zafra




El visitante que recorra las calles de Zafra, una mañana de sábado, puede llevarse, sin duda, una serie de gratas sorpresas…


La Ciudad de Zafra es conocida internacionalmente por su Feria del Ganado (se celebra desde 1.395, en Octubre) la cual atrae a miles de personas… Pero Zafra es más, mucho más… Sus calles, algunas estrechas e intrincadas, que traen ecos de juderías y moriscos, (destaco la calle Boticas y la calle del Clavel) guardan auténticos tesoros artísticos, dignos de ser admirados.

No es extraño ver fachadas, de siglos gloriosos, de hermosa estética, que albergan fabulosos tesoros en forma de patios de singular belleza (El de la Casa de los Marqueses de Solana es una maravilla), y plazas coronadas con palmeras y naranjos, con arcos de excelente factura, con un gran encanto para los sentidos…

Paseamos y admiramos sus talleres y tiendas de artesanía local, de merecida fama, y en su Casco Histórico de este Ducado de Feria, declarado Conjunto Histórico Artístico, encontramos la Plaza Grande con sus frescos soportales, acogedores, con arcos de medio punto de ladrillo. Sus Casas Señoriales nos hablan de la importancia social que tuvo, y tiene, este lugar, y junto a la Plaza Grande: La Plaza Chica, que combina el palacio de Justicia neoclásico con casas de estilo morisco, grandes, de dos pisos, con trabajadas forjas y rejas en sus ventanas… Lugar que fue referente comercial en la comarca, de compras y ventas…

No faltan edificios religiosos como la Iglesia de Santa Marina o la Iglesia del Rosario, pero la sorpresa la encontramos, pictóricamente hablando, en la Colegiata de Santa Maria de la Candelaria, que alberga lienzos de Zurbarán, Iglesia Mayor de mediados del S.XVI, acompañada de una torre recia, casi de Castillo, de sillar y ladrillo que vuelve a recordar al visitante la presencia mudéjar. Su estilo revela un gótico tardío, peculiar, pero su decoración interior, así como su retablo, son ya barrocos, dignos de admiración.


Monumento Nacional es el Monasterio de Santa Clara, de mediados del S.XV, en cuyo interior encontramos las estatuas yacentes de los Condes de Zafra, y destaca también el Convento de Santa Catalina, de tiempos de los Reyes Católicos, en cuyo interior admiraremos una pila bautismal de los S.VI-VII, el magnifico artesonado mudéjar y una interesante cúpula octogonal.


Acabo mi recorrido a los pies de El Palacio de los Duques de Feria, alcázar, palacio fortificado, de aire militar, de fuertes muros, de sabor renacentista, (no en vano aquí trabajó Juan de Herrera en su patio central), cuya fuente invita a la relajación y al disfrute de este rincón de Extremadura, artístico, llamado Zafra…