El Arco de Cáparra




El Arco romano de Cáparra (Provincia de Cáceres) lo encontramos, junto a restos del foro, de templos y de murallas, en la que fuera la antigua ciudad de Capera, que se situaba en uno de los puntos de comunicación de la conocida Vía de la Plata. Era un pequeño enclave comercial, vital para la dinamización, romanización, de la zona y nudo entre el norte y el sur peninsular.

El Arco, de unos 14 metros de altura originalmente, es tetrapilon o tetrapylum (de “Cuatro Puertas”), cuadrifonte, se alzó en el cruce de las dos principales vías de la ciudad (el “Cardo” y el “Decumanus”). Es de planta cuadrada, aunque irregular, y cada lado, configurado a su vez por un arco, queda situado hacia un punto cardinal. Se conserva modestamente bien, a pesar del lógico deterioro y de la continua rapiña que sufrió la zona a lo largo de los siglos, y en torno a él sabemos que se organizó todo el entramado urbano.


El Conjunto se eleva sobre sólidos pilares, de sillería regular y bien tallada, cuyo núcleo se rellenó de “opus caementicium” (cemento romano, vamos). Dichos pilares rematan en una cornisa y se muestran flanqueados por columnas en los lados norte-sur que sería la dirección que tomaba la Vía de la Plata. Es en esta zona donde se nos habla, en inscripciones, sobre el benefactor de la obra, Fides Macer, y sobre el carácter excepcional y honorífico de la construcción.

Cada frente muestra un arco de medio punto, que conforman, en el interior del espacio, una bóveda de arista. Por encima de ellos estaría el remate, desafortunadamente perdido, con su arquitrabe, friso y cornisa final a dos o a cuatro aguas. Sabemos que coronaban el conjunto un grupo escultórico perdido.


¿A que es interesante?, Pues ahí os dejo otra propuesta para visitar otro Monumento de Extremadura…
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