
Ubi Libertas es el resultado de muchos procesos anteriores. El artista se considera deudor de toda una serie de elementos a los que nombra en un díptico a modo de invitación, destacando a “Alicia y el Caballero”, “Los expresionistas alemanes”, “Pessoa”, “Balthus”. Su particular mundo pictórico, habitado por iconos reconocibles: Hombre, Casa, Laberinto... es reinventado una y otra vez, buscando la simetría a veces, el juego de los espejos, la dicotomia y la transformación de reglas, basándose en el juego, en la mirada del espectador, en su imaginación y en un esquematismo pictórico claro.
Villarino afirma: “Mis caretas, mis caras, estos iconos tan representativos y presentes en obras como Dominó, son al fin y al cabo el 6 y el 4, el famoso juego pictórico...”, el mensaje lo toma el espectador, que se hace dueño de este mundo con total libertad, Ubi libertas. El esquematismo rebosa arte, tanto en su proceso pictórico como en el escultórico donde se atreverá con el relieve pictórico en su obra “Tótem”.
“Dominó”, la obra más representativa del autor, representa 28 piezas de dicho juego, en donde el artista parte de sus propios hitos para representar todo un juego que quiere ser, en palabras de Villarino “...Un viaje iniciático , viaje de la vida o la vida como viaje...” y que invita al propio espectador a que realice el suyo, de manera distinta, utilizando las mismas piezas creadas.
Los números han sido sustituidos por dichos iconos, propios de Villarino, que nos ofrecen diferentes caminos, laberínticos, pero lúdicos al fin y al cabo.
Comentarios
De todos modos es una muestra interesante la que tu expones y se puede disfrutar.
Aprovecho para enviarte la dirección de mi nuevo blog, ya que ,no sé que ha podido pasar, que el primero lo tengo inaccesible.
http://pincelyburil2.blogspot.com/
Un abrazo.
Hola estimada Pilar, gracias siempre por tu visita y por tus palabras, copio tu nuevo blog, Gracias!!