Mal año para las murallas extremeñas


El año 2.010 está resultando, ciertamente, un mal año para las murallas extremeñas. Las copiosas lluvias que han caído este pasado invierno, y que aún caen durante esta recién nacida primavera, han pasado factura, causando sendos derrumbes, en los lienzos de Trujillo (perdidos casi siete metros de un bello y admirable conjunto de mampostería y sillares romanos reutilizados que nace en el S.X y que se termina en el S.XVI) y Jerez de los Caballeros (cuya afamada muralla templaria ha perdido entre treinta y cuarenta metros y amenaza con más), y poniendo en alerta a las de Cáceres (no en vano hubo derrumbes el pasado año en el adarve Padre Rosalío y cuya situación de crisis económica parece estar afectando a la reparación-rehabilitación de zonas afectadas) y Badajoz (castigadísima desde hace años, prácticamente abandonada la alcazaba almohade a su suerte) entre otras localidades extremeñas.



¿Podría haberse evitado el derrumbe de una importante parte de nuestro Patrimonio Histórico-Artístico?. ¿Se veía venir?. Ya es demasiado tarde para poner el grito en el cielo, solo esperamos desde Arte Extremadura, que la rehabilitación de las mismas siga una lógica Histórico-Artística y que pronto podamos todos disfrutar, de nuevo, de nuestras hermosas murallas extremeñas.








P.D: Las fotos (Cáceres y Jerez de los Caballeros) no pertenecen a Arte Extremadura. Están tomadas de la Red para ilustrar la entrada, si te pertenecen y no quieres que sean mostradas no dudes en comunicarlo. Gracias.
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